martes, 9 de febrero de 2016

MELANCOLIA

MIGRACIÓN
Te alejaste como pájaro invernal en busca de un nuevo cielo. Ilusionado por el espejismo que viviste. Pobre pájaro emigrante que solo sigue sus instintos, sin ver donde lo lleva el frío viento de octubre. A una tempestad que terminará extinguiéndolo, a una tierra árida donde no habrá sombra que lo cobije. A un campo estéril donde no volverá a probar el néctar dulce de las flores, suelo seco que le negará el sorbo de agua vital y la libertad de batir sus alas.   Pájaro inconsciente que levantaste vuelo sin mirar la tierra que dejabas, deja caer tus plumas para regresar el tiempo. 

LLUVIA
Hoy me preguntaron si te extraño y la soledad cayó sobre mí como gotas de lluvia de verano en el pavimento plomo de una ciudad nublada. Esas gotas robustas que caen de sorpresa y que nos recuerdan que no debemos olvidar el invierno.
"Solo por momentos" — contesté con una sonrisa triste y huí del lugar con las manos en los bolsillos como queriendo ocultarlas de esa lluvia para que no borre los recuerdos de tu piel en ellas.
Y aceleré el paso pensando inútilmente que en mi carrera escaparía de la tormenta que rugía en mi interior bajo el cielo despejado de enero. 



REFLEJO
La mujer en el espejo, un reflejo, una ilusión. Hermosa ninfa del bosque que mis ojos deslumbró.
Mi cama la humedecía con sus locas fantasías, con sus risas, con sus poses, con las ganas que tenía.
Su olor se impregnó en mi almohada, en mis sabanas mojadas. La cama tiene aun su forma de mujer ángel alada.
Pero enamorado no,  no se podría hacer eso porque es ninfa, porque es fénix, porque es musa atolondrada, porque solo es un reflejo, la mujer en el espejo.