sábado, 18 de febrero de 2017

MI NIÑO

Es ese profundo azul el que me tiene perdida, 
Como el mar embravecido de tus ojos infinitos.
Ojos de niño, de hombre, de cachorro que ha vivido.
Bajo tus cejas oscuras escondes eterno abismo 
En el que yo caigo en celo cada vez que yo lo miro.

Mi niño hombre, mi niño, que quiere crecer conmigo 
Que toma mis años truncos para poder revivirlos
Y que me abraza en sus mieles de juventud bendecido.

El otoño y el verano en amantes convertidos, 
Uno cristalina agua, el otro ya añejo vino,
Uno recogiendo pasos, el otro empieza el camino. 
Amantes incomprendidos, pero tan llenos de bríos, 
De la mano se sonríen y miran el mundo altivos.